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Como cualquier articulación del organismo la ATM también es susceptible de diversas patologías, más aún si comprobamos su uso prologando a lo largo del día, durante la masticación, el habla, y en muchas ocasiones incluso durante la noche durante el periodo de inconsciencia del sueño. . Podemos decir que es un problema con una elevada incidencia entre la población general pero que sólo en un pequeño porcentaje de casos tendrá la sintomatología con la gravedad suficiente para demandar asistencia especializada y solo un pequeño grupo dentro de esta población requerirá tratamiento quirúrgico sobre la articulación.
Pero es muy importante que estas personas estén controladas desde los primeros estadios de su evolución establecer unos hábitos de conducta que corrijan la alteración subyacente y en los caso necesarios para elegir el momento más idóneo para el tratamiento quirúrgico que impida la progresión del proceso hasta un punto en que sea irreversible.
Las manifestaciones iniciales suelen ser los crujidos o chasquidos articulares, en general en la mayor parte de personas se produce un fenómeno de adaptación articular, pero en una pequeña parte este proceso continúa avanzando. Apareciendo dolor articular, imposibilidad funcional o episodios de bloqueos articular, que alteran el ritmo de vida normal de la persona. Es importante saber que es un proceso de larga duración, siendo necesario una medidas terapéuticas conservadoras prolongadas en los que de forma ocasional y en un porcentaje pequeño de paciente será aconsejable la intervención quirúrgica sobre la articulación, mediante técnicas cerrradas, artroscentesis o artroscopia con el lavado y manipulación intraarticular o técnicas abiertas, artrotomía y manipulación de los diferentes componentes de la articulación.
Es un proceso patológico que tiene múltiples factores causales, siendo necesario un tratamiento integral para conseguir un alivio de los síntomas. Este tratamiento incluye una rehabilitación oclusal, con la reposición de las piezas perdidas, ajuste oclusal eliminando las interferencias graves que existan durante la oclusión habitual mediante tallados selectivos, la utilización de férulas para conseguir una descompresión articular en aquellos pacientes que aprieten o rechinen los dientes de forma inconsciente, ejercicios de fisioterapia que actúen sobre la contracción muscular de la musculatura masticatoria que habitualmente está asociada a este proceso; y toda una serie de medidas de comportamiento y alimentación encaminadas a no sobrecargar esta articulación. En casos de sintomatología aguda será necesario reforzar de forma temporal estas medidas con medicamentos que consigan una reducción de la inflamación articular, la relajación muscular y eliminación del dolor.
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