Bisfosfonatos y Cirugia Oral

   

    La osteoporosis se define como la reducción de la masa ósea (densidad) o la presencia de una fractura por fragilidad. El hueso de nuestro cuerpo sufre un proceso continuo de remodelado, con formación y destrucción del mismo. En la osteoporosis existe un desequilibrio en este proceso con una destrucción de hueso.

 

   Hasta hace poco el tratamiento con estrógenos, bien solo, o bien combinado con progestágenos era la modalidad principal para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis. En la última década han aparecido nuevos medicamentos que tratan específicamente la osteoporosis como los bisfosfonatos. Los bisfosfonatos más empleados son: Ácido alendronico ,  Acrel ,  Actonel , Aredia , Bifoal ,  Bondronat ,   Bonefos , Bonviva ,  Calbion ,  Difosfen , Fosamax ,   Fosavance ,  Hemocalcin , Linoten, Mebonat , Osteum , Skelid , Xinsidona , Zometa 

 

   Los bisfosfonatos actúan suprimiendo y reduciendo la resorción ósea por los osteoclastos (células que destruyen el hueso). Esto se consigue directamente impidiendo la agrupación y función de los osteoclastos e indirectamente estimulando a los osteoblastos (células productoras de hueso) para producir inhibidores de la formación de los osteoclastos. La vida media de los bifosfonatos en la sangre es muy corta y oscila entre los 30 minutos y las 2 horas pero una vez absorbidos por el tejido óseo, pueden persistir durante más de 10 años en los tejidos esqueléticos.

 

   En el campo de la oncología los bisfosfonatos se emplean en el tratamiento de la hipercalcemia tumoral, en la prevención y tratamiento de los procesos óseos asociados a las metástasis óseas y en la prevención de la osteoporosis asociada al cáncer de mama. La biodisponibilidad por vía oral es de 1- 2%, lo que unido a sus efectos adversos sobre el tracto digestivo (sobre todo irritación esofágica), lleva a que su utilidad por esa vía sea escasa en el campo de la oncología, utilizándose habitualmente la vía intravenosa.

 

   A finales del año 2003 y comienzos del 2004 se recogieron en la literatura científica los primeros casos que evidenciaban una asociación entre la  administración de aminobisfosfonatos intravenosos y la presentación de exposiciones óseas de evolución tórpida en los huesos maxilares (Necrosis ósea química de los maxilares). Proceso caracterizado por la aparición de una ulcera en la encía de la mandíbula o el maxilar superior, con exposición del hueso subyacente, de forma prolongada. Generalmente la ulcera o la falta de cicatrización se suele producir tras algún procedimiento odontológico invasivo, aunque a veces aparece de forma espontánea. Este hueso que esta expuesto a la cavidad oral, sufre un proceso de desvitalización, con necrosis del mismo y episodios de sobreinfección que cursa con dolor intenso. El proceso es de larga evolución, y requiere una terapia conservadora evitando la manipulación quirúrgica.

 

   En la actualidad se podría habla, de dos entidades: la osteonecrosis en relación con la administración intravenosa de estos medicamentos y las osteonecrosis en relación con la administración oral de los mismos.

  

   La incidencia de la complicación  para la forma oral es baja si tenemos en cuenta el gran número de personas que siguen tratamiento en todo el mundo  con bisfosfonatos  para la osteoporosis.  Las osteonecrosis puede presentarse en pacientes que han tomado bisfosfonatos orales durante más de tres años, con un tiempo medio de consumo de 5,6 años.  

 

   En cambio, el tiempo de utilización de los pacientes con osteonecrosis en relación con los bisfosfonatos intravenosos puede ser inferior a 1 año (9,3 meses para el ácido zoledrónico y 14,1 meses para el pamidronato). Los efectos de los aminobisfosfonatos intravenosos sobre el hueso pueden persistir incluso 10 años después de suspendido el tratamiento.

 

   Los pacientes con tratamiento concomitante con corticoesteroides parecen tener un mayor riesgo de sufrir la complicación de la osteonecrosis.

 

   Para el primer grupo las estrategias de prevención y tratamiento de la osteonecrosis química de los maxilares en relación a los bisfosfonatos empiezan a estar consolidadas, mientras que para el segundo se precisará de una mayor documentación científica.

 

   La prevención es fundamental, y en ella la información del medico que prescribe la medicación toma un papel protagonista. Los diferentes especialistas médicos (traumatólogo, reumatólogo, oncólogos, hematólogos, ginecólogos, urólogos, etc.) deberán informar al paciente y su entorno sobre la importancia del mantenimiento de la salud bucal con relación al tratamiento con bifosfonatos y solicitar una valoración del paciente por parte del especialista en cirugía oral y maxilofacial, del odontólogo o estomatólogo, antes del iniciar la medicación.

 

   El especialista en salud oral deberá diagnosticar la existencia de focos infecciosos, tanto dento-alveolares como periodontales, presentes o futuros y recomendar y proceder a su inmediato tratamiento. Si precisara la realización de exodoncias deberá empezar su plan de tratamiento con este acto quirúrgico, al objeto de generar un intervalo de tiempo prudencial (15-20 días) entre la exodoncia y la primera administración intravenosa del bisfosfonato.

 

   Pregunte a su especialista en salud oral ante cualquier procedimiento que se vaya a realizar en la cavidad oral si usted toma este tipo de medicación.